FASCISMO?

toma de caseta palo blanco

Ciudadana en la caseta Palo Blanco arremete contra maestra cetegista.   http://diarioobjetivo.com.mx/imagenes/fotoportada1.jpg

Me urgía llevar a un familiar al médico y de pronto ví que la carretera estaba tomada. Perredistas obstaculizaban el tránsito con barricadas: Cargaban machetes, palos y piedras. Ví una pequeño espacio libre en un costado de la carretera y por ahí me lancé aún a costa del riesgo de atropellar a un manifestante. Me tiraron pedradas pero no me dieron. De esto ya tiene muchos años pero el hecho sigue igual.

En momentos así uno no puede sino odiar a esas personas que impiden que uno llegue a su destino, máxime si trata de una urgencia. Pero luego uno reflexiona: tienen derecho a manifestarse.

Pero uno luego se responde a sí mismo: pero sin perjudicar a terceros. Y aquí uno reflexiona: pero ¿cuándo y de qué manera la manifestación de unos no afectará a otros?.

y si los manifestantes ya llevan días perjudicando a la sociedad, muchos dirán: ¿a qué horas interviene la autoridad y quita a chingadazos a estos hijos de la chingada?. Ese es un momento climático y uno desearía que entraran los antimotines, los granaderos, el swap o quien fuera y pusiera el orden. Es allí cuando se corre el riesgo de estar siendo fascista: partidario de la política del garrote

Para no ser fascista ( no es bueno eso, en cualquier momento los vigilantes del orden utilizarán los garrotes contra tí) no queda sino asimilar las broncas que traen consigo estas manifestaciones y a pesar del daño a terceros, enfilar las críticas contra el gobierno que ha permitido que los conflictos lleguen a eso. Pero ¿qué con los vándalos que sobrepasan la libre manifestación y pintarrajean carros, paredes, rompen cristales y en general se pasan de ver……des?

Los periodistas de Soy Guerrero pusieron una denuncia contra los maestros de la CETEG que en la toma de la caseta de Palo Blanco les pintarrajearon su vehículo. Digo, tienen la razón. Los manifestantes no debieron causar ese daño porque cuesta volver esa unidad a u estado anterior. La ciudadana de la foto se puso furiosa porque además de que le impedían el paso, le exigieron cooperación. La emprendió contra una de las maestras manifestantes.

Este post viene a colación porque ayer una autoridad capitalina (DF), (Mondragón y Kalb) dijo refiriéndose a los manifestantes de los cuatrocientos pueblos: “si por mi fuera yo los quitaba a patadas; y lo hacía en 10 minutos”.

Ese es el huevo del fascismo. Y es autoridad designada por el PRD. Pero los que han sido perjudicados por esos manifestantes seguro que le aplaudirían.

Mondragón Kalb

http://www.jornada.unam.mx/2008/10/03/fotos/008n2pol-1_mini.jpg

“A Patadas”.

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LUNA QUE SE QUIEBRA

                       Noches de ronda en Atoyac

En la Pozolería Pesetos de San Jerónimo canta Peseto hijo acompañado de otro cuate al piano. Peseto se encarga de la lira, como Peseto padre al que me referiré como El Zurdo Peseto. Un lugar como ese hace falta en Atoyac. Allí se amenizan los cumpleaños, alguna fecha importante o simplemente ir al pozole y oír música. Esto no es comercial. Es un recuerdo de El Zurdo Peseto que conocí allá por 1974 cuando yo andaba en mis diecisiete. Al recordar al Zurdo (cuyo nombre era Francisco Montor) inevitablemente surge una liga con la palabra “bohemio”.

Bohemia existe geográficamente y cuando su gente migraba, los nativos del pueblo al que llegaban les llamaban bohemios, por su lugar de origen. Por su forma de ser (sucios, vagos, con aire de fuereños, vagabundos) la gente aplicó este apodo a las personas que se asemejaban a aquellos. Así que “bohemio” llegó a ser el calificativo para todos los vagos inestables. Pero hay una clase de persona que rescató ese calificativo y le dio la importancia que merece: esos fueron los hombres que para sus ratos de ocio preferían tres cosas: guitarra, trago, mujer. Esos son los auténticos bohemios que merecieron una poesía: “por mi madre, bohemios”.

Se es bohemio de corazón y de nacimiento y no hay bohemio introvertido, todos vacían sus cosas en la mesa de brindis pero solo ante otros bohemios, no ante cualquier borracho. Tienen un profundo respeto por la mujer y la ensalzan, y la idealizan y le cantan cosas como “mujer divina, tienes el perfume que fascina en tu mirar”. En mis años formativos tuve la fortuna de conocer a un bohemio del cual aprendí el estilo no solo de entregarse totalmente al trabajo sino una incipiente semilla filosófica de concepto de vivir la vida. Ese es Adolfo Acevedo que ahora debe andar por los 66 bien vividos años y que espero volver a ver antes de que algunos de los dos parta para siempre de esta tierra tan querida.

Cuando Acevedo implantó el sistema contable en Inmecafé llegamos a laborar de ocho de la mañana a diez de la noche. De ahí me viene el hábito de ser el primero en llegar a la oficina y el último en abandonarla. Era un trabajo arduo porque había varios meses que había que recodificar y acabábamos bien madreados. Pero el Jefe Acevedo mandaba por las tortas a La Paquita. Cuando la mayoría del personal se marchaba, a eso de las diez de la noche, todavía nos quedábamos los allegados al jefe y éste mandaba por bucánan, Olparr o las chivas regal. Porque eso sí, no bebíamos barato: puro güisqui. Bueno, al principio porque ya después uno bebe cualquier cosa. Yo creo que hasta miao. Es aquí cuando Acevedo le pedía al Jarosh-men que se lanzara por El Zurdo Peseto a San Jerónimo. Y nunca se rajó el Zurdo. Llegaba acompañado de su pareja El Campeche y empezaba la música. Allí me aprendí los títulos de canciones que después por el resto de mi vida bohemia le fui pidiendo a los músicos: Embrujo, Cien Mujeres, Te solté la rienda, Un Mundo Raro, etc. Recuerdo que tuve una diferencia con El Zurdo debido a las canciones: me decía “¿cuál le vamos a cantar, mi jefe?”. Aviéntate “Amapola”, yo le contestaba.

–No. Esa no—¿Por qué?—No, mira, mejor te canto otra. ¡No, ni madres! Aviéntate Amapola. Yo resoplaba porque ya el alcohol empezaba a surtir efecto.

–Mejor te canto ésta, mira. Y se aventaban el Zurdo y el Campeche con Aquellos Ojos Verdes. Quesque porque era su equivalente. ¡Ni madres! Pero nunca me la cantó. Muchos años después, cuando estaba borracho y llegaba a ver al Zurdo le volvía a pedir “Amapola” y nunca lo conseguí.

Cómo a eso de las 12 y media de la noche iniciábamos la ronda, porque los bohemios tienen muchas noches de ronda. Muchas veces me tocaba ir en el asiento de copiloto con El Señor Acevedo y lo oía decirme sus cosas, sus enseñanzas. Y yo aprendiendo: sí, señor Acevedo. Sí, Señor Acevedo.

La primer escala era El Carioca y rápidamente se sucedían los nombres: Las Calandras, Canaimas de Nico Cabañas, Avispero hasta que oía la voz ronca del maestro de Ceremonias: Leidi-san-yentelman, la Mulata de Fuego, ¡Mayambé!

El Afrocasino La Huerta estaba a reventar mientras el travesti hacía a caer a más incautos. La Huerta debe su nombre a que antes de ser un casino era deveras una huerta de cocos. Llegó a ser el centro nocturno número uno en Acapulco pero la llegada de los teibols y el sida lo acabaron. Allí estábamos un rato pero luego nos íbamos a terminar viendo a Elías Acosta en el escenario de El Trece Negro. A eso de las once de la mañana, con la resaca a cuestas,  algunos se iban a reposar la cruda en la Quinta Raquel y otros a vomitar en el jardín de Inmecafé ante los encabronados ojos de Carmelo Ríos.

El bohemio no es malo ni le hace daño a ninguna mujer. Es todo sentimiento y expresión. Un bohemio no es un canalla ni un patán. En cosas del alma el bohemio es una cosa muy fina. Hay veces que uno se entera que el bohemio está envuelto en una bronca. Es que salen de repente, pero no es ése su estilo. Los bohemios son explosivos: te pueden sorrajar un chingadazo por una pendejada pero en el fondo son unos sentimentales que por lo regular debajo de la piel llevan grabado el nombre de una mujer (puede ser incluso la reina del burdel e igual merece todas las atenciones y respeto porque para el bohemio toda mujer es bonita y digna). Por lo demás, todos tienen atropellos que aclarar y asuntos de los que mejor ni hablar (esta línea le fue fusilada al bohemio del mediterráneo, aunque a él le gusta que le llamen pirata).

Hay veces que el bohemio desaparece y en su lugar hay un jijuelachingada loco al que se le botó la canica. Eso pasa cuando sucede que el alcohol se impone o cuando hay alguna provocación. Yo he visto bohemios locos sacar la pistola y echar balazos al piso o al aire. En ese punto mi experiencia me indica que hay que alejarse de ellos inmediatamente porque ya no es el bohemio sino el borracho. Algunas veces, cuando a mí se me cruzaron los cables me echaron de los sitios mis amigos. Y aunque en aquella ocasión se las menté ahora se los agradezco.

De mis noches de ronda recuerdo a mis compañeros y maestros de farra: como ya dije: Acevedo, Clavel, Lezama, Victorio, Jarosh-men, Octaviano, Silviano, y varios cuyo nombre no recuerdo ahora porque ya mi memoria se empina a ratos. No todos eran bohemios, algunos eran solamente borrachos. Pero eso sí: todos eran amigos, de esos de los cuales uno puede decir: “se me figura que decir amigo es decir ternura”.

EL DEBATE

foto extraída el 8/10/08 de

http://blogs.usatoday.com/photos/uncategorized/2008/10/08/debate2.jpg

El mejor debate que he visto es el de Obama – Clinton.
Allí se sacaron sus trapitos al sol pero con cortesía y al final el partido demócrata salió fortalecido.

Anoche ví el debate entre Obama y Mc Kein y creo que Obama ganó pero no me quiero ir con la cargada de las encuestas de CNN. Quiero apuntar lo siguiente:

La juventud se impone: Obama se ve joven y es alto y esbelto. Mc Kein tiene menos estatura, está viejo y acusa defectos en el andar (producto de hber sido torturado en Vietnam). Esto no es una frivolidad: aparte de lo que cada quien expuso, la imágen es determinante.

Mc Kein le asestó unos buenos golpes a Obama: por ejemplo aquello de que Obama va a multar a los padres que no le compren seguro médico a sus hijos. Fue un ardid, claro, pero le salió bien tanto que Obama se retorció por esgolpe y perdió un poco la serenidad. Todavía Mc Kein, brincandose las normas del debate, le soltó una pulla cuando no era su turno: “no habló de las multas”, dijo mientras se reía con burtla.

En el apartado de política exterior, nuevamente le acomodó un golpe demoledor cuando dijo que Obama había dicho “voy a atacar Afganistan”. Nuevamente un ardid que hizo que Obama tuviera que repetir lo que realmente había dicho.

El aspecto de economía fue totalmente de Obama ya que sobre Mc Kein pesan ocho años de polítics desastrosas de Bush, su compañero de partido.

Como los puntos fuertes de Mc Kein fueron basados en ardides y el nivel malicioso y cultural de los gringos es alto, Obama resultó ganador en las encuestas: Obama ganó el debate.

pero no ha ganado las elecciones y a pesa de las simpatías de los más jodidos parece que va a estar muy difícil que lo logre: en la soledad de la urna electoral, resurgirá el racismo de esa tierra que es lo máximo en ese terreno.

Pero queda la espranza de que los no-gringos (todas las razas que habitan en USA) inclinen la balanza.

¿Es mejor Obama que Mc Kein? Es menos malo, es más sensible a lo social que al guerrerismo de Mc Kein.

NO SE OLVIDA


¿Cuántos se observan en la foto?
El número real no se sabrá jamás.
Pero ocurrió.
Precisamente, aunque sea reiterativo,
en cada aniversario hay que decirlo:
“No se olvida”, ocurrió.

¿Volverá  a ocurrir?
Los acontecimientos últimos están preparando
el caldo de cultivo de la repetición:
México está militarizándose;
volteen a ver Morelia.
Pero no vayan tan lejos:
salgan de su casa.

¿Quiénes son los hijos de quel parto?
¿La democracia? ¿Cuál?
¿El Partido Revolucionario? ¿Cuál?

Hay alguien que se reclama hijo
y se llama Conciencia
y se apellida Memoria.

Por eso, aunque sea repetitivo,
hay que pensarlo,
esribirlo,
decirlo:

2 de octubre
NO SE OLVIDA.