ALGO SOBRE LUCIO

lUCIO NIÑA

http://www.jornada.unam.mx/2007/06/27/fotos/a10n1esp-2_mini.jpg

Esta semana, el 2 de diciembre, se cumple otro aniversario de la muerte del Profr. Lucio Cabañas Barrientos, ocurrido en 1974 en el Otatal, Tecpan. Es menester no dejar pasar desapercibido esta fecha independientemente de la opinión que se tenga sobre él.

Para muchos de mi pueblo, no hay nada que agradecerle a Lucio ya que la época brutal de represión que sufrió la sierra de Atoyac se debió a Lucio. Por el contrario, había que recriminarle eso. Para otros, muchos menos, Lucio es un héroe, un revolucionario, un mexicano digno de recordarse y con principios a emular.

En Atoyac hay un obelisco a Lucio y allí se dan cita en esta fecha muchas organizaciones de personas comprometidas con la lucha social en el país. También hay organizaciones que son casi membretes que lucran política y económicamente con el nombre de Lucio. En esta ocasión la exregidora Rocío Mesino está invitando a una celebración, es seguro que también estén los del comité Lucio CCLB de Arroyo, los de la Col,. Ma Isabel Gómez (mártir del 67) y algunas otras organizaciones que no portan el nombre de Lucio pero lo reivindican. También vino David Barrientos, hermano de Lucio pero se llevó la celebración a El Cayaco, porque allá pasó Lucio su niñez.

Es necesario decir que todos estos homenajes a Lucio son solo de unos cuantos y que el grueso del pueblo no participa. Pero n participa no porque no esté de acuerdo con Lucio sino por apatía, porque siempre el pueblo necesita una vanguardia que lo mueva. Así ha sido siempre. En la independencia Hidalgo y su grupo dirigieron la lucha; en la revolución Villa, Zapata, tantos otros. Es claro que el pueblo en sí no tenía una buena imagen de estos líderes guerrilleros. Pero muchos se enrolaron en la revolución por la dinámica misma del movimiento.

Es necesario que el pueblo mexicano recuerde a Lucio porque la historia debe recordarse para no cometer los mismos errores. Una lucha por cambiar a una directora de una escuela se convirtió en una lucha que se planteó la revolución en un país.

Y sí, gracias a esa lucha, a esos muertos, a esos desaparecidos, Atoyac fue tomado en cuenta y muchos caminos de la sierra fueron arreglados, se invirtieron recursos en el Estado de Guerrero y en general se atendió a las clases desposeídas. Fue una fuerte llamada de atención.

Hoy las condiciones de pobreza han empeorado y una muestra de ello son las varias casas de empeño que hay en el pueblo. En lugar de combatir la pobreza, se han aumentado los impuestos que repercuten finalmente en el consumidor. Se requiere un nuevo llamado de atención a las clases poderosas de México pero no por que uno quiera, no por voluntarismo. Es que las condiciones en que vivimos hacen necesario cambiar, avanzar.

Lucio Cabañas está ligado a la historia de Atoyac. Está ligado al proceso de cambio. Es un referente indispensable para el recuerdo de que por muy humilde que sea uno, siempre se debe ser un mexicano digno.

Lucio guerrillero

                          http://tlapa.files.wordpress.com/2009/10/lucio-cabanas.jpg

Anuncios

RUMBO A 2012

revolucion

http://coloccini.files.wordpress.com/2008/09/revolucion.jpg

Se han cumplido 99 años del inicio de la revolución mexicana. Como Trotsky definía la revolución, era la irrupción de las masas en una hora decisiva de su sociedad, en la historia. La irrupción no puede ser pacífica; el sentido mismo de la palabra es violencia.

A 99 años de aquella irrupción, ¿cuál ha sido el resultado?. Es obvio que se generaron cambios positivos y que nuestra situación actual, en lo que tenga de buena, está anclada en la revolución de 1910.

Es claro también que a 100 años las condiciones en que vive la sociedad mexicana requieren con urgencia una nueva irrupción en la historia, en la sociedad.

Pero ahora estamos convencidos que la vía debe ser por las alternativas que brinda la democracia: el voto electoral. Somos partidarios de que la política triunfe y que el estallido social sea lo menos explosivo que parecer inminente.

Para 2012 intentaremos nuevamente dar un paso en ese sentido al salir a votar por Andrés Manuel López Obrador, el único político en México a la altura de metas de esa envergadura.

rUMBO A 2012 BIS

                                                                                 http://www.jornada.unam.mx/2009/11/22/fotos/003n1pol-1_mini.jpg

XY. REVISTA PARA HOMBRES, SERIE PARA TODOS

Xy

Estaba bien cómodo en la hamaca esperando que terminara el noticiero de canal once para ver mi serie favorita: “La Señora”. Y nada, que aparece un joven hablando del tamaño del pene. Pensé que era un anuncio para alargarlo pero me extrañó que apareciera en la tele. Generalmente esos anuncios te llegan en el spam al correo electrónico .

Seguí viéndolo:  eran escenas de la vida cotidiana en el D.F. Algo deben anunciar, me dije. Un hombre canoso recibió el encargo de dirigir una revista para hombres, XY, y se enfrenta a los antiguos trabajadores. No corre a ninguno y con ellos trata de reencauzar el contenido de la revista: dejar lo trivial, lo vulgar y mejorar el contenido.

El joven continúa hablando durante toda una hora sobre cómo impacta a los hombres el tamaño de su hombría y cómo se mide ésta. Su pene, dice, mide 6 centímetros cuando está erecto.

¿Cómo es posible que la televisión esté tratando este tema? No puede ser, me dije. Pero sí. Salieron los avances de lo que tratarían en la siguiente hora: “seducción: arte o engaño”. Y me quedé a verla. Estuve hasta la una treinta de la mañana cuando terminó aquél maratón.

Es la primera serie hecha en México por la televisión pública. La privada ha hecho “Mujeres asesinas” y “El Pantera”. Esta serie, “XY”, las deja por mucho. Es mexicana con actores mexicanos y no es ningún refrito de Colombia, Venezuela o Argentina.

Este blog no es para recomendar ver la tele pero no podía dejar de escribir algo sobre este suceso. Bien por Canal Once. Claro que hay calidad en México. XY es una muestra. La serie termina el 25 de noviembre pero se estarán pasando maratones los viernes a las 9.30 de la noche para recuperar los episodios pasados.

EN LA ALDEA, UNA MADRUGADA

Acapulco rural

La Marcha Triunfal de Aída sonó en el  aparato de sonido de la Escuela Juan Alvarez mientras el profesor Tino veía tiernoa sus niños que decían adiós a la escuela. Era la clausura y después de la marcha los niños entonamos el himno a la escuela: “las calles están vacías y parece que llovió: son lágrimas de una niña, de una mujer que lloró. Triste y sola se queda la escuela Juan Alvarez……” etc.

Uno a uno empezamos a pasar al frente a recibir nuestro certificado (siempre es una Constancia) y después los padrinos entregaban regalos y flores a los egresados. Una fiesta. Atrás se quedaban los días en que intenté jugar futbol rápido en la cancha de la escuela liderados por el profesor Diego; los lunes formados en el homenaje mientras clavaba mi mirada en la horqueta que formaba mi dedo gordo con el resto de los dedos de mis pies. Llevaba sandalia o guarache y una compañera decía que mis pies estaban miados.

La Constancia venía en un folder y me lo metí en la espalda haciendo nudo mi camisa a la altura del ombligo, así lo protegería de la lluvia porque había unos nubarrones negros que anticipaban que el agua no tardaría. Con el Greñas nos dirigimos donde Balta, en la contraesquina de donde ahora vende Coqui. Nosotros no llevamos padrinos y nadie fue a recibirnos en nuestra graduación escolar: mi amá estaba en la casa sin poder caminar y como siempre no había dinero para esas cosas.

A donde Balta fuimos porque había muchos chamacos allí y también gente grande. Estaban jugando Italia contra Alemania el juego que años después sería llamado el juego del siglo, era la semifinal del mundial de 1970. Cuatro-tres fue el resultado. Yo tenía trece años Y sí, ya se había asomado a mis ojos la ensoñación de unos ojos negros medio tristes medio alegres. Los ojos de Iraí recargada en el barandal del tercer piso de la escuela. Una ilusión que no llegó ni al intento.

Pero cuando en la mañana tomaba café con pan para irme a la escuela, oía en la aldea una voz que era como si alguien cantara despacito. Todavía no sabía de la mota ni teníamos radio así que no era nada de eso. Era la imagen de Iraís que me hacía caminar de prisa para verla, solo eso, porque nunca le hablé de nada. Y ella no hablaba con nadie. Creo que ni existió.

Rufina, en cambio, era de carne y hueso y los besos los vendía a peso. Yo iba en segundo año y el que tenía dinero era el hijo de Tancho, el compraba los besos y le regalaba paletas. Nosotros veíamos el intercambio beso-peso y agarraba en mi bolso del pañalón los veinte centavos con los que tendría que aguantar hasta el recreo.

En la casa de Tavo oíamos casachot y el sabroso olor de la cocina de ricos no me dejaba concentrarme en el juego de damas chinas. Ya íbamos en quinto y el grupito lo formábamos Herrera, Chuma, Tavo, Miler , Pineda, Adolfo y yo. Ellos eran los ricos del centro y Adolfo y yo eramos unos guarachudos de la orilla pero no había diferencias sociales: éramos amigos, un grupito de amigos de la escuela Juan Alvarez.

A Pineda lo veo de vez en cuando, con Chuma nos vemos frecuentemente. Tavo se fue a Iguala con sus papás y nunca volví a saber de él. Miler, se perdió. Con Herrera mantuvimos contacto y amistad hasta el día en que las balas lo alcanzaron en Acapulco y se fue de este mundo.

Herrera me decía chivito. Era güero y pecoso; bien travieso. Ese día, cuando me enteré que a las afueras de su negocio habían baleado a Herrera, pensé que en efecto las calles estaban vacías y había llovido, parece que se había llorado sobre la escuela.

DE CRONOPIO, Y OTRAS QUE PARECEN MARIGUANADAS PERO NO LO SON

Julio Cortázar

Al bajar en la Terminal del Sur se dirigió al Metro Taxqueña para comerse unos tamales y una coca, Pero antes paró en el puesto de revistas y la noticia que gritaba La Jornada lo paró en seco. No puede ser, murmuró para sí. Como un autómata extendió el billete para pagar el periódico y en los andenes, mientras sorbía un trago de la coca en lata, pensaba no puede ser. No leería el periódico en el metro; lo guardaría para el autobús.

Al salir del subterráneo vió la gran Terminal de Autobuses de Poniente y Oriente, la TAPO y caminí hacia allá sin pararse al olor sabroso de los puestos de tacos. Con el boleto en la bolsa de la camisa (de ventanilla, por favor, en medio) se fue al local de libros y buscó y encontró el tomo 6 de Mafalda, que estaba faltando en su colección. Carajo, se dijo mientras sorbía un trago del caliente y sabroso café en la cafetería de la Terminal.

Cruzado de pies, instalado ya en su asiento abrió el periódico y allí estaba la foto, la mejor que le habían tomado. El de por si era bien parecido pero había algunas desafortunadas como aquella en donde está abrazando un gato y está despeinado y con melena, semejando un Rasputín. Esa foto no le hace ninguna gracia o quizá sea la que lo retrata mejor: un loco. A los seis años mi mamá me dijo que las cosas eran así porque así son; desde entonces busco el significado de las cosas y demuestro que las cosas no son como son. Esole había dicho. Algo así. Cieramente parecía un loco.

Empezó a quererlo desde la secundaria cuando supo de la piedra de sacrificios y el motociclista despertaba y se volvía a dormir para entrar o salir de la pesadilla. Tiempo después mantuvo el contacto y conoció a sus amigos, todos misteriosos, como metidos en un mundo que subyace en el nuestro. Pero, cabrón, porqué tenía que ser así; esta noticia.

Cuando volviera, dentro de unos veinte días, pasaría a dejar una colaboración para Bandera Socialista (buenos amigos estos, Aguilar Mora y Pedro Peñaloza, Ricardo Pascoe y otros) Y en su imaginación aparecieron las calles húmedas de Jalapa. Allí, mañana, buscaría a Charly; a ver si había tiempo de meter algo en P.O.R.-COMBATE, el medio de difusión de los troskos de la Liga Obrerar Marxista. Nuestros primos, se dijo con orgullo recordando que él era de los originales, los troskos del 68 y del 76.

Cómo fue que Vero se juntó con Charly. Ella no quería saber nada de política ni mitotes de la revolución. Digo, aguantar la presencia de Carlos hablando solo de la revolución y del gobierno obrero y campesino. Ella con unos chorcitos ajustados y una cinta alrededor de la cabeza; una verdadera amazona. Charly con barba y cabello desordenado, con playera y pantalones de mezclilla, recién egresado de Filosofía y ella de contadiría; nada que ver.

Ay, se dijo, al recordar la boca de Vero. Se quitaba la playera y se le atoró en el cuello, trastabilló unos pasos y fue a dar a la ventana, como si una mano la jalara. En el piso quedó boca arriba, como si viera la ventana de aquel edificio, como si deveras pudiera ver las puertas del cielo. El infierno es lo que veía al sentirse perseguida por alguien que anda por ahí, alguien con armas secretas, como un tenebroso final de juego. Topo Rojo la veía como un modelo para armar, con las piezas regadas como los carros en el calor del medio día de una autopista bloqueada que no permite avanzar ni retroceder. Ay, se dijo de nuevo al saborear otra vez aquella boca. O quizá por el remordimiento que causaba pensar en Charly. Pero las cosas son como son, se dijo.

Atravesó la calle para tomar un taxi: A las Ánimas, le dijo al chofer mientras el zigzag del limpiador iba y venía sobre el parabrisas. Cuándo cabrón dejará de llover aquí. Pero era mejor así. En la mochila asomaba el periódico doblado. De reojo vió la fecha: 13 de febrero de 1984. Un día después de la muerte de Cronopio.

LAS VUELTAS QUE DA LA VIDA

IIEPA

Hace ya más de un año que apareció en este blog la reflexión sobre la muerte. Ha volado el tiempo y veo un gran distanciamiento entre las fechas de publicación de las entradas en el blog. ¿Se acabó la vena literaria? ¿Cuál?

No hay tal. Resulta que me inscribí en la licenciatura de Ciencia Política y Administración Pública en el Instituto Internacional de Estudios Avanzados Ignacio Manuel Altamirano (IIEPA-IMA) que se abrió en las instalaciones del Ayuntamiento donde trabajo y qué mejor oportunidad para hacerse de estos conocimientos.

Mi vocación siempre ha sido la contaduría y la administración pública debido a que allí pasé mis años formativos. Pero también me involucré en la tarea de arreglar el mundo a través de un partido revolucionario y, bueno, quedó la semilla. Donde hubo fuego, cenizas quedan.

Ahora retomo la política pero no como participante directo sino como un estudioso de esa característica humana que le salió al homo sapiens en su lucha por la sobrevivencia.

En la foto, Chava Ruiz flanqueado por el Director del IIIEPA, Mtro Wilibaldo Rojas y los profesores Mtro. Roque y Dr. Atanacio Peralta. Además, claro, de la muchachada que son mis compañeros de aula.