UNA HISTORIA DE NUESTRO TIEMPO

 

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“¡Disculpe señor presidente yo no le puedo dar la bienvenida porque no lo es. Aquí se han cometido asesinatos, quiero que se haga justicia, quiero que me regrese a mis niños. No puedo darle la mano porque no es bienvenido. Quiero que se retracte de lo que dijo cuando acusó a mis hijos de ser pandilleros, quiero que pida perdón!”, demandó María de la Luz Dávila, madre de dos de los 15 adolescentes masacrados el sábado 30 de enero.

La mujer, interrumpió el discurso del gobernador y se plantó frente a Calderón y le exigió que se retractara de las declaraciones hechas en Tokio, Japón.

Sin quitarle la vista de encima, agregó: “Le aseguro que si a usted le hubieran matado a un hijo ya hubiera agarrado a los asesinos. Aquí el gobernador y el alcalde siempre dicen lo mismo, prometen justicia pero no la tenemos; ¡yo quiero justicia!”

Con lágrimas en los ojos, prosiguió: “Póngase en mi lugar, a ver qué siento yo; yo quiero a mis hijos”.

Luego, volteó hacia el auditorio y reclamó: “Ustedes señores no dicen nada, pero le aplauden al Presidente, hagan algo”.

Imperturbables, Calderón y su esposa Margarita Zavala sólo veían a la mujer. Ninguno atinó a decir algo.

http://www.proceso.com.mx/rv/modHome/detalleExclusiva/76448

SENCILLAMENTE NO SE PUEDE

niño robando en Haiti

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¡Chingada madre!

Hubiera querido empezar este año con una entrada diferente. Pero vamos en un tren que está en movimiento y se dirige a la extinción: mucho antes de llegar a ese punto ya nos habremos extinguido nosotros mismos. No se puede ser, no se es, neutral en este tren (H.Zinn).

Las ganas de escribir una entrada optimista me las quitó la foto que está al inicio: un niño es apresado por estar robando en Haití. ¡Por favor!

Haití ha sido saqueada desde antes de su independencia por los franceses. Después de su liberación fueron “protegidos” por los Estados Unidos con la continuación del saqueo característico de los imperios.

El año pasado el Presidente de Haití gritó en Londres que Haití sería destrozado si le sobreviniera un desastre natural. Nadie le hizo caso: la desgracia sucedió.

Pero la tragedia no acabó con el temblor: Estados Unidos en lugar de hacer algo por ese país al que ayudó a destruir, aprovechó la circunstancia para enviar 16 000 soldados en una clara invasión político-militar. Ante nuestros ojos (Rivapalacio). Y esto lo hace Barak Obama, el supuesto salvador del mundo.

Después de ver miles de cadáveres, de taparse la nariz por el fétido olor a muerto, ahora las autoridades se dedican a arrestar niños porque buscan algo de comer.

No se puede ser optimista así. Pero tenemos que.

Para acabarla de jetear, vean lo que se informa ahorita en La Jornada.

menores

menoes ejecutados

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